Este post va para esos weyes o chavas que siempre nos andan refiriendo algún dicho, tal como se pregunta el buen Javi Moya, ¿porqué diablos usan frases sin saber de donde vienen?, por favor alguien explíqueme!
Pues en relación a esto, aqui les pongo algunos dichos populares que se usan aqui en México y el origen de ellos para que se cultiven mis queridos “Aztecas” y estudien esto, para que cuando vuelvan a tener esa reunión con la familia, los impresionen con sus comentarios si alguien llega a decir uno de estos dichos, esto será mejor que saber tocar la guitarra. O bien cuando salgas alguna reunión social, serás el centro de atención y tendrás a todas las morras a tu alrededor con la boca abierta por derrochar tanto conocimiento, claro al final puedes decir la neta y decir que lo leíste en el malditoweekend, pos si, la cara de burro no te la podemos quitar.
Dormirse en los Laureles:
En Roma, cuando se coronaba a un general, pretor o cónsul tras una victoria se le festejaba un Triunfo. Como símbolo de gloria se le colocaban guirnaldas de laureles. Sin embargo, éstos debían agachar levemente su cabeza, por lo que daba la impresión de estar descansando sobre los laureles de la gloria.
Salvarse por un pelo:
¿Creían que era porque un pelo es algo muy fino, y de allí venía el dicho? estaban en un error al igual que yo. Este dicho viene porque en la antigüedad los marineros cuando caían al agua generalmente eran agarrados y subidos de los pelos. Por esta razón solían dejarse el cabello lo más largo posible, el cual, al hundirse el cuerpo, quedaba flotando y era un excelente punto de agarre. (eh, eh… están con el ojo cuadrado no weyes?)
Me lo contó un pajarito:
En Grecia y Roma, sobretodo en la última, se creía que los pájaros, al ser dueños del vuelo, poseían características magnificas de percepción. Como con el tiempo comenzaron a ver que ante una tormenta severa las aves eran las primeras en evacuar la región, los romanos, las designaron como portadoras del saber futuro. De hecho el rito de los Augurios, donde se intentaba predecir el futuro, se basaba en observar el volar de los pájaros -al igual que lo hicieran Rómulo y Remo esperando ver 12 pájaros para fundar Roma-. De Aquí viene que el dicho “me lo contó un pajarito” signifique que nos enteramos de algo “misteriosamente”.
Tirar la casa por la ventana:
En el siglo 19, cuando alguien ganaba la Lotería Nacional de España se estilaba a que los amigos y familiares del afortunado fueran a su casa y, literalmente, arrojaran todas sus posesiones por la ventana. Esto en señal de la nueva vida de dicha persona.
No saber ni J:
La J es una letra que viene del idioma Hebreo. Como en su forma escrita la J -que es la letra más chica de todas- forma parte de la estructura escrita del resto de las letras, “No saber ni J” significa no saber nada.
Cargar con el muerto:
En varios territorios de la época medieval existía una ley que dictaba que cuando no se podía hallar al asesino de un cadáver encontrado, los pobladores del pueblo al que pertenecía dicha persona debían pagar una multa conjunta. Como a nadie, sea la época que sea, le gusta pagar impuestos… los pobladores al encontrar un cadáver se apuraban a cargarlo, y de común acuerdo, transportarlo y arrojarlo en un poblado vecino para salvarse de la multa.
Vérselas negra:
Sinceramente yo pensaba que estaba relacionado a que generalmente cuando algo se oscurece termina siendo malo: el cielo se pone negro ante una tormenta, la comida al ponerse rancia, etc, etc… por lo que pensé que de esto venía el dicho. Sin embargo, su origen es mucho más antigüo. Cuando se ocupaba un cargo público en la Grecia pre-edad Dorada los ciudadanos debían recurrir a un llamativo sistema de elección al azar. Metían la mano en una bolsa y sacaban de ella un pedazo pintado de madera: la mayoría de los pedazos eran negros mientras que algunos, los que representaban ser elegido, eran blancos. De aquí viene el dicho.
El chivo expiatorio:
El dicho viene del mundo antiguo y se refiere a una práctica ritual de los antiguos Judíos. En ella el rabino elegía dos machos cabríos de un rebaño y, echándolo a la suerte, escogía a uno de éstos dos para ser sacrificado. Como dejarlo a la suerte infería una participación divina se asumía entonces que éste chivo era el elegido para llevarse consigo los pecados del pueblo. De Aquí viene el dicho “ser el chivo expiatorio” cuando a alguien se le adjudican culpas ajenas.
Brillar por su ausencia:
En los funerales Romanos se solía exhibir las efigies de los antepasados como señal del linaje. Durante la honra fúnebre a Junia -la cual era familiar de dos de los conspiradores que asesinaron a César: Casio y Bruto- las efigies de éstos dos asesinos no estaban presentes haciendo gala por su ausencia, algo que los concurrentes notarían rápidamente y sería el tema reinante entre los murmuros y chimentos del funeral. Utilizando esto como referencia en uno de sus trabajos, el poeta André de Chenier pondría esta frase de moda mas de mil años y unos cuantos siglos después.
Empezar con el pie derecho:
En los rituales paganos, al subir el altar era norma dar el primer paso largo y con la pierna derecha. Esto significaba un buen augurio y marcaba que los Dioses estarían a favor de los concurrentes.
Poner las manos en el fuego:
En los antiguos pueblos paganos de la Germania existía la costumbre de realizar juicios ante los Dioses cuando surgía un litigio entre dos personas. Una de las formas más comunes de ver si ésta persona estaba siendo sincera era ponerle un fierro caliente en sus manos, o alguna otra parte del cuerpo. Si la persona salía corriendo significaba ser culpable.
Fuente: Javi Moya
















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