¿Cuál ha sido el peor dolor que has sentido en tu vida? Algunos recuerdan con espanto una cruda mortal. Otros, cuando se partieron la madre de morros y se quebraron algún hueso. Para otros, lo peor es un pinche torzón o un chingadazo en el dedo chiquito del pié contra la esquina de la cama, o la clásica una quemadura con algo en la cocina por andar de metiche, O peor aún una picada de avispa o hasta alacrán.
Las respuestas son casi tantas como a las personas que les puedes preguntar esto. Y es que existen pocas cosas tan individuales y subjetivas como el dolor. O, mejor dicho, la percepción del dolor. Difícil resulta definirlo con precisión. Y más aún cuantificarlo objetivamente. Es por eso que este artículo explica eso, ¿cuánto duele el dolor?.
Gramos de dolor
Justamente ante ese trasfondo promete ayuda un sistema para medir el dolor, creado por el investigador Walter Magerl, de la Universidad de Maguncia. Se trata de un conjunto de siete pequeños cilindros de metal, cada uno de los cuales cuenta con un émbolo de plástico y un pequeño alambre en la punta, que se pone sobre la piel. Según explicó el científico a la agencia DPA, “esto produce una sensación similar a la que causaría una aguja, pero sin perforar”. Los émbolos están calibrados para ejercer distintos grados de presión y van desde los 0,8 gramos hasta los 50 gramos.
Los umbrales de sensibilidad difieren.Mediante este sistema se hace posible cuantificar el dolor. Es decir, asignarle una cifra. Y eso ayuda a determinar qué grado de sensibilidad tiene un paciente. Mientras para la mayoría de la gente una presión de 0,8 gramos sobre la piel equivale a un roce leve, otras personas ya pueden comenzar a sentir dolor. Diversas son las causas que pueden provocar la hipersensibilidad y bajar el umbral de resistencia. Por ejemplo, se citan la diabetes, problemas de irrigación de sangre a los nervios o males neurológicos. Pero las consecuencias pueden llegar a ser tan graves que hasta el roce de la ropa cause dolor a los afectados.
Una enfermedad seria
Según los entendidos, el umbral de dolor puede variar incluso en una misma persona, dependiendo de factores como su estado de ánimo, su grado de concentración o de cansancio, y muchos otros. Así, por ejemplo, mientras más deprimida o temerosa esté una persona, mayor será por lo común su percepción de un estímulo doloroso.
Pero, pese a los complejos matices del asunto, la medicina ha aceptado que el dolor es en sí un mal, tanto más si se trata de un problema crónico. Tan sólo en Alemania se estima que existen 7.500 000 pacientes con cuadros de dolor. Médicos especializados en el tema advierten que se trata de una enfermedad seria, que debe ser combatida.
Via: Enchilame
Fuente: DW World

















joshualaister : 14 Agosto 2007 a las 15:43 pm
no manches no quiero saver de crudasss
Bueno el tema