Un estudiante de diseño británico ha presentado el Stingray toilet seat, una tapa de inodoro que “reduce el ruido en un 40%”.
Dice que es muy adecuado para padres que temen despertar a sus niños pequeños al vaciar la cisterna. Vale.
Pero lo mejor del invento es poder dar rienda suelta sin complejos a esos gases que, normalmente, nos da corte soltar con la virulencia deseada.
Via(No lo puedo creer)















